Ciencia en la Historia

El proyecto Islero, armas “made in Spain” (II): Manos a la obra

Como vimos en el anterior artículo sobre este asunto, en la segunda mitad del siglo XX se produjo una auténtica fiebre armamentística, un verdadero “boom” de las bombas y las armas nucleares. Todos los países del mundo querían tener su propio arsenal nuclear… y España no fue una excepción, llegando a desarrollar un proyecto para armarse desde el punto de vista nuclear, que fue bautizado con el nombre de “Proyecto Islero”.

El general Guillermo Velarde, importante científico nuclear y protagonista desde dentro del proyecto, explica en su libro “proyecto Islero” las situaciones en las que se desarrollaron las ideas que casi llevan a España a contar con armamento de este tipo.

En este contexto ya mencionado, una de las mentes privilegiadas de la física nuclear española fue la elegida para desarrollar este programa. Durante la Navidad de 1962, cuando Velarde se encontraba en California realizando tareas académicas, recibió una carta importante. Al parecer el texto procedía de José María Otero, presidente de la Junta de Energía Nuclear -una institución española encargada de todo lo relacionado con la generación y gestión de dicha energía-, en ella Otero sugería a su colega la posibilidad de desarrollar bombas de plutonio.

El propio Velarde recuerda la misiva como “la carta que cambió mi vida”. Solo un año después, al regresar de Estados Unidos, Velarde se reunió con Otero y con Agustín Muñoz Grandes, jefe del Estado Mayor en esos momentos. Se acordó redactar un propuesta de viabilidad y el mismo proyecto en sí, que el propio Velarde, tan originalmente, no tardó en bautizar con el nombre del Miura verdugo de Manolete en Linares.

Nuestro hombre se puso, pues, manos a la obra con el objetivo de elaborar un consistente proyecto para el desarrollo de estas bombas en suelo hispano. Esta labor consumió tres años de su vida en los que trabajaría con gran intensidad y poco descanso.

La ayuda internacional

¿Qué apoyos tenía el proyecto Islero?, ¿acaso era solo una ocurrencia del régimen franquista, o alguien fuera de nuestras fronteras veía la iniciativa viable? El general Charles de Gaulle, héroe de guerra en la resistencia francesa contra los nazis y más tarde primer ministro del país galo, consideraba ciertamente interesante que España desarrollara su propio programa nuclear. La razón estribaba en las intenciones del antiguo general de hacer de Europa un territorio con voz y voto en el mundo post 1945. Sostenía que si el Viejo Continente dispusiera de su propio arsenal, jamás tendría que plegarse a las iniciativas o imposiciones norteamericanas.

Debido a esta postura Francia se mostró favorable a la colaboración con España en la instalación de reactores nucleares, pero una serie de decisiones políticas dieron al traste con esta posibilidad. Aunque finalmente se pudo instalar un reactor en la localidad catalana de Vandellós en 1963, este vio la luz sin el amparo de la colaboración extranjera, para ser posteriormente desmantelado en 1989 a causa de una avería. A pesar de todo ello el proyecto seguía su curso.

220px-Bundesarchiv_B_145_Bild-F010324-0002,_Flughafen_Köln-Bonn,_Adenauer,_de_Gaulle-cropped
El general Charles de Gaulle (1890-1970). Fuente

La bomba de Palomares y la tecnología termonuclear

La mañana del 17 de enero de 1966 fue muy especial para los vecinos de la localidad almeriense de Palomares. Mientras algunos compraban el pan, otros trabajaban y otros atendían sus quehaceres domésticos, dos aviones norteamericanos colisionaron y dejaron caer cuatro bombas en el pueblo, una de las cuales cayó al Mediterráneo. A pesar de que ninguna de las bombas llegó a explotar, los explosivos provocaron una evidente conmoción en la España del momento.

Los Estados Unidos eran aliados de España, y el temor a la presencia de ambas bombas era evidente en la población. Los aparatos emitían radiación y la gente se preguntaba hasta qué punto la administración norteamericana tomaría cartas en el asunto. El tema llegó a preocupar tanto que fue necesario que el por aquel entonces ministro de Información y Turismo Manuel Fraga, y el embajador norteamericano en España, Biddle Duke, decidieron darse un baño en las aguas de la playa de Quitapellejos, cercana a Palomares –aunque alejada de las zonas contaminadas por las bombas-. El objetivo de este baño, que acabaría siendo inmortalizado, era el de demostrar que las aguas no estaban contaminadas. Independientemente de la realidad del accidente, lo cierto es que el célebre chapuzón pudo zanjar con rapidez todo rastro de polémica o sospecha sobre la salubridad de la zona, devolviendo la calma a la opinión pública.

Pero, ¿qué tiene que ver esto con el Proyecto Islero? Lo cierto es que mucho. Las bombas que cayeron en Palomares no eran de plutonio, sino termonucleares. Contaban con una tecnología distinta a las que hasta entonces desarrollaban por los físicos españoles. La caída de los explosivos en suelo hispano posibilitó conocer de cerca otros tipos de tecnología militar. Fue precisamente a raíz de aquel acontecimiento cuando avanzaron las investigaciones por el contacto con aquellos artefactos, proceso culminado con el desciframiento del llamado método “Ulam-Teller”, que fue la base para la construcción de bombas termonucleares.

Aunque este método ya se conocía en otros países, su aplicación suponía un importante avance para el proyecto dado que las bombas termonucleares poseían un potencial destructor mayor que las de plutonio. Para hacernos una idea, diremos que las termonucleares eran bombas de mayor potencia destructiva que las que se arrojaron sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945.

5594f9a6290f5
El famoso baño de Manuel Fraga en Palomares. Fuente

Freno y declive del proyecto

Todo parecía ir viento en popa en el seno del Proyecto Islero, máxime con el descubrimiento de una nueva–al menos a ojos de la ciencia española-, tecnología que permitiría fabricar bombas más potentes. Pero una serie de contratiempos se interpusieron en su camino.

El primer contratiempo llegó en 1970, cuando se descubrieron niveles de radiactividad inusualmente altos en aguas del Tajo, lo que hizo saltar las alarmas en la zona de que muy probablemente se estuvieran llevando a cabo experimentos nucleares.

Pero el gran golpe al proyecto llegó en diciembre de 1973, cuando el por aquel entonces presidente del gobierno Luis Carrero Blanco fue asesinado por la banda terrorista ETA. La muerte de Blanco, uno de los grandes valedores del proyecto nuclear español, dejó huérfano al programa. A ello hay que añadir el fallecimiento del propio Franco el 20 de noviembre de 1975 y, posteriormente, los sucesivos tratados que en los ochenta y noventa se firmaron contra la proliferación de misiles y armamento nuclear.

Estos tratados, firmados por Estados Unidos y la URSS, pusieron de manifiesto una voluntad más o menos decidida de “desnuclearizar” el mundo. Quizás el golpe definitivo al proyecto de armamento nuclear llegó en la década de los ochenta, cuando España pasó a formar parte de la OTAN, ratificando posteriormente su permanencia en la alianza atlántica vía referéndum el 12 de marzo de 1986.

La del Proyecto Islero es una historia particular. La historia de una idea que se topó con muchas dificultades a lo largo de mucho tiempo. A pesar de que otros países terminaron desarrollando su propio arsenal nuclear, la Europa de los setenta y ochenta ya no “Compraba” el discurso armamentístico con la misma facilidad que en las décadas anteriores. Quizás por ello, “Islero” sigue siendo todavía para la mayoría de los españoles, el nombre del uno de los toros más conocidos de la historia de la tauromaquia, y no el apelativo de una magna empresa de desarrollo de armamento patrio.

 

Bibliografía y fuentes 

Libros

-VELARDE, Guillermo, Proyecto Islero. Cuando España pudo desarrollar armas nucleares, Córdoba: Guadalmazán, 2016.

Sitios web

-http://getmadfestival.es/espana-es-la-bomba/

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s